Ya no reconozco aquella ciudad, una ciudad antigua, moderna, a medio terminar, esa era la situación cuando me acogió un par de veces en aquellas vacaciones.
Aquella ciudad mágica, nos llevaba a una época anterior, con sus grandes monumentos presidiendo la ciudad y mirando desde arriba, sus piedras frias y blancas, desnudas nos vigilaban eternamente esperando volver a ser el referente del mundo.
Ahora esas piedras ven como su pueblo, es aplastado por la economía, solo pueden divisar cortinas de humo, grandes incendios que la llevan al caos mas absoluto.
Atenas llora, llora por sus gentes, cada vez tienen menos, cada vez mas pobres, mas tristes.
Grecia tiene un problema enorme y nosotros no somos ajenos al mismo, si es intervenida por Europa, malo si no lo es, malo también.
¿Que les queda a los griegos?
Yo lo único que les diría es que rezen a sus antiguos dioses.
Griegos, buenas noches y buena suerte.....

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